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Don Fernando en su finca del Alto Sinú, entre palmas de corozo, al atardecer

Nuestra historia

Todo comenzó con una copa

Toda familia tiene una historia que merece ser contada.

En agosto de 2016 nació un vino sin nombre, creado con pasión y tradición para la familia. Servido en veladas íntimas, se convirtió en el alma de cada reunión.

Don Fernando sentado en una mecedora en el corredor de su casa, con una copa de vino

En su honor

Don Fernando

Fernando Manrique Suárez Paternina

Hombre de admirar en el Alto Sinú. Visionario y emprendedor, de los que hacen las cosas con las manos y con paciencia, dejó a su familia un legado imborrable: el valor de la tierra, de la palabra y de la mesa compartida.

Cuando la gente del pueblo bautizó aquel vino sin nombre, eligió el suyo. Cada botella que lleva su nombre es nuestra manera de agradecerle.

“Nuestros vinos llevan su nombre en honor a un hombre que nos enseñó que la tradición se honra compartiéndola.”La familia Don Fernando

Capítulos

Una historia que se vive

2016

Un vino sin nombre

Hecho en casa para compartir en familia, el vino de corozo se convirtió en el símbolo de unión y celebración de cada reunión.

2019

El pueblo le dio un nombre

Fue la gente quien lo bautizó: “Don Fernando”, un nombre que resonaba con porte, elegancia y serenidad. Un tributo al abuelo, Fernando Manrique Suárez Paternina, hombre visionario y emprendedor. Ese año, las primeras 200 botellas se agotaron en menos de un mes.

2020

La tradición creció

La producción alcanzó los 22.000 litros, consolidando el mejor año de ventas. El refinamiento se convirtió en un arte y los procesos evolucionaron con tecnología importada, sin perder la esencia de siempre.

Hoy

La historia continúa

Desde Tierralta, Córdoba, Don Fernando Artesanos del Vino lleva nueve vinos y una misma tradición a mesas, hoteles y tiendas de todo el país.

Águila al atardecer sobre las montañas

El símbolo

Un símbolo. Una tierra. Un legado.

Buscamos un emblema que lo dijera todo en un solo vistazo. El águila, ícono profundamente arraigado en la cultura cordobesa, se entrelaza con la copa: la unión entre la tierra y el arte de hacer vino.

  • Tradición + refinamiento Herencia
  • Tierra + arte Origen
  • Visión + legado Futuro
Manos de artesano seleccionando corozo en el taller

El arte de hacer vino

Tradición que evoluciona

“El refinamiento se convirtió en un arte; los procesos evolucionaron con tecnología importada, pero sin perder la esencia de siempre.”Don Fernando Artesanos del Vino
  1. Seleccionamos la fruta

    Corozo, maracuyá y carambola de los cultivos de la región, elegidos en su punto.

  2. Fermentamos

    Los azúcares de la fruta se transforman en aromas y alcohol.

  3. Estabilizamos y clarificamos

    Cuidamos que cada vino quede limpio, brillante y estable.

  4. Filtramos

    Un acabado cuidadoso que conserva el carácter de cada fruta.

  5. Embotellamos y etiquetamos

    En Tierralta, Córdoba, cada botella se llena, se sella y se etiqueta.

  6. Llega a tu copa

    Para acompañar historias entre amigos y anécdotas familiares.

En cada botella

Lo que nos define

Selección

Elegimos la fruta en su punto, de los cultivos de nuestra región.

Oficio

Manos que conocen cada etapa, de la fermentación al embotellado.

Control

Revisamos cada lote antes de que llegue a tu copa.

“Vino Don Fernando no es solo una bebida, es un viaje.”